El Tai Chi y la no dualidad
Más allá del bien y del mal
En el Tai Chi no existe lo bonito, ni lo feo, ni lo bueno, ni lo malo, ni nada que sea contradictorio, solo existe la observación y el reconocimiento de una realidad que “es así”, que tiene existencia, sin entrar a juzgarla según nuestros criterios …
El Tai Chi impulsa a vivir solo el momento presente, por eso no juzga las realidades, solo fluye con ellas
Con estas premisas, no pueden existir contradicciones.
“Lo que está por encima de todos los enfrentamientos y contradicciones que se nos plantean como irresolubles o irreconciliables”
Si atendemos al significado etimológico del ideograma chino Tai, vemos que se traduce, al “grosso modo”, como “Supremo” o “último”, y esto puede interpretarse como que el Tai Chi es lo que está por encima del Yin y del Yang(así lo explicitan algunos escritos antiguos), o sea, lo que está por encima de las contradicciones habituales, porque abarca los dos aspectos aparentemente opuestos y confrontados que suelen tener todas las realidades que se nos presentan a diario.

Según nuestro estado de ánimo, según la relación que tengamos con la persona que interactuamos, según el conocimiento práctico o teórico del Tai Chi que hayamos alcanzado, o sobre todo, según el nivel de conciencia con el que lo estemos practicando …
En busca de la fórmula perfecta
A los que hemos llegado a una cierta intimidad con el Tai Chi, sabemos que es algo que está más allá de la mente racional de las personas, y que entra directamente en el ámbito del corazón y de la conciencia humana.
Por eso nos parece tan acertado cuando lo definen como “yoga”, o como “religión”, o como “amor”, o como “poesía” …..